Todos aquellos que queramos practicar Dhamma (El fenómeno de la mente; la ley natural; ley de liberación. Enseñanza de persona iluminada), tenemos que primeramente respetar el primer precepto como mencioné anteriormente. Este es sila, porque sin éste precepto no hay forma de avanzar. Sila significa abstenernos de algunas acciones tales como palabras, movimientos y en general cualquier acción que daña a otro ser vivo. Hacerlo repercute no solo en beneficio de los demás sino que el primer beneficiado eres tu mismo, porque es imposible cometer acciones poco sanas como insultar, matar, robar o violar sin generar gran agitación dentro de tu propia persona. Estos momentos de creación y desagrado de estas cosas moralmente dañinas, solo nos crean infelicidad hoy y en el futuro.

El Buda decía:

“Quemándose ahora, quemándose de aquí en adelante, el malhechor sufre doblemente.

Feliz ahora, feliz de aquí en adelante, la persona virtuosa se regocija doblemente”.

No necesitamos esperar hasta la muerte para experimentar el paraíso o el infierno, lo podemos experimentar aquí y ahora de acuerdo con nuestra propia vida.

Cuando experimentamos cosas sanas experimentamos el cielo y cuando no, el infierno (metafóricamente hablando ya que yo soy atea).

Otra razón para mantenernos en sila, es que la mente se acalle y de esta forma podernos adentrar en lo mas profundo de nuestra realidad. Es imposible ver en las profundidades de las aguas de una alberca cuando el agua es turbulenta o sucia.

Al mantenernos sin cometer acciones verbales o corporales, solo entonces la mente tendrá la oportunidad de mantenerse en una paz suficiente para entrar en el proceso de introspección. Sila no solo nos hace bien en lo particular, sino que tendrá su rebote en la sociedad que tanto lo necesita para seguir progresando en el camino de Dhamma.

Sila significa también purificar el lenguaje y esto incluye no decir mentiras, no exagerar o minimizar las verdades no contando historias que puedan enfrentar a los amigos. Hablar con palabras ofensivas, hacer chismes haciendo perder el tiempo de las personas y el tuyo propio es opuesto a lo aconsejable en esta etapa. Abstenerse de todo esto solo deja satisfacción y bienestar.

Para personas comunes y corrientes que pretendemos empezar a experimentar Dhamma, solo se nos pedirán 5 preceptos mínimos y son:

1.- Abstenerse de matar cualquier ser vivo.

2.- Abstenerse de robar.

3.- Abstenerse de conducta impropia sexualmente.

4.- Abstenerse de mentir.

5.- Abstenerse de intoxicantes.

Ya mencioné que durante el curso esto se practica como lo harían los monjes budistas en retiro. Yo desde luego regresé a mi vida normal y tengo sexo, bebo un poco, soy muy polémica y quizás verbalmente y mímicamente sigo cometiendo errores que no se si podré erradicar.

Tomando en cuenta que yo no considero inapropiados por ningún motivo los gustos sexuales diversos, mientras dos o mas personas adultas y con sus facultades mentales normales decidan lo que prefieren sexualmente, los otros preceptos referidos a robar, mentir y comportarse sexualmente en forma inapropiada al menos para mi, no han sido difíciles de seguir.

Me parece estupenda la libertad sexual que se ha logrado en los últimos decenios y creo que con Dhamma o sin ella, siempre debemos mantenernos con una mente liberal y abierta. Nunca perder los derechos y la justicia que se han ganado en este campo y que parecen no estar tanto en peligro como en otros campos en los que pareciera que volvemos en retroceso a una edad obscura tipo edad media.

Dicen los expertos en esto que si te tomas en serio la meditación vipassana y te fijas como objetivo de vida el de convertirte en un Joggi, poco a poco no tendrás apetito sexual. Yo confieso que no pretendo esto y que es un de los apegos que he disfrutado y quiero seguir disfrutando mientras se pueda.

Yo pienso utilizar este método de manera no extrema y tratando de continuar con el ejercicio de la meditación todos los días al menos durante media hora. Hacerlo me hace sentir que me purifica la mente y me da tranquilidad y ecuanimidad. También siento que me libera y me hace ver muchas realidades.

Algo que también se volverá mas extremo si logras avanzar, es la manera de comer. Te abstendrás de comer después del medio día. Los monjes budistas se supone que hacen una sola comida en la mañana o máximo dos cada día.

En cuestión materialista, también te desprenderás finalmente de todo y vivirás de la caridad. Este es otro de los preceptos que no me veo haciendo, pero sí me parece muy sano dejar de acumular y aquellos que lo hagan, compartirlo con los que tienen menos o nada. Porque el comportamiento adecuado cuando uno practica Dhamma, se supone que es trabajar para tu manutención o de aquellas personas que dependen de ti, pero no caer en los excesos. Desde luego también debe uno tratar de tener trabajos en los que mas bien ayudes a otros seres humanos y nunca los dañes, directa o indirectamente.

Ejemplo: Un soldado dirá que el no mata por placer y que todo país necesita tener protección a las agresiones normales que ocurren con los vecinos países. Que por lo tanto, el solo tiene un trabajo que en el momento que se lo ordenan y por el amor a su patria tendrá que cumplir. Pero entonces, ¿la causa justifica el daño?, ¿no somos todos seres humanos y no podemos resolver problemas sin ejércitos? Parece que no, pero yo quiero creer al igual que El Buda, que sí se puede. A más voluntad y rechazo de fuerza de la mayoría, podríamos erradicar bastante la violencia. Porque si sacrificamos un poco de lo que nos sobra a algunos, quizás no habría tantos a los que les falte todo.

Sanuk.