En el mes de abril, del 13 al 16, se celebra aquí en Camboya el Año Nuevo Khmer que en este idioma se dice "Chaul Cham Thmey". Este día marca el final de la siembra y el principio del nuevo año solar. Tradicionalmente es el tiempo de que las familias se reúnan antes de que comiencen las lluvias. Esta fiesta se parece mucho a la tradicional fiesta tailandesa llamada Songkran, que también se festeja en Laos. Yo diría que la fiesta Khmer es más refinada o elegante, casi o sin coreografía. Porque en Tailandia es tan famosa, que ya se prepara mucho todo y muy de cara al turismo que atrae. El año pasado la celebración más grande, tuvo lugar en Angkor Wat, pero este año se celebró aquí en Phnom Penh.
Esta celebración da comienzo con rezos y cantos en los templos (pagodas) y se llevan a cabo todos los días en todas o casi todas las pagodas. Yo vivo enfrente de una de las pagodas más importantes de la ciudad y de nombre Wat Botum Vathey. Por esta razón, he tenido oportunidad de convivir, ir, etc., con lo que va sucediendo en este templo.
Se prenden velas, inciensos y se ofrece comida al Tevada Chhnam Thmey, guardián celestial del Nuevo Año. Se lavan las esculturas de Buda con agua y aromas. La gente acude vestida con sus sarongs con oro o algo que lo parezca (ropa típica para este tipo de celebraciones). La gente dona comida y dinero a los monjes y ellos a cambio otorgan bendiciones. Con todos estos rituales tradicionales, se organizan juegos tradicionales que involucran semillas para engañar y se moja a la gente. Salen preparados por la noche para mojarse, reírse y celebrar. Mojarse y mojar a los que pasan significa, tradicionalmente, una purificación. También tiran talco que ya no gusta tanto a todos y que si se respira no es precisamente bueno para garganta y pulmones. Así que se supone que este año lo prohibieron, pero mucha gente siguió aventándolo al igual que el agua.
He acudido en el pasado a esta celebración y fue muy divertido e interesante, pero no creo volver porque no se puede ni caminar en algunos puntos de la ciudad. Todo se adorna como nosotros los occidentales adornamos para Navidad. En los templos se construyen stupas miniatura representando el universo. Este trabajo se elabora con arena y se adornan con banderitas que representan los puntos cardinales de los que se compone el cosmos. Todo tiene el propósito de reconstruir en comunidad, la armonía del mundo para el siguiente ciclo. Lo que hace que esta celebración única en diferencia aquí en Asia, es el ingenio muy particular Khmer celebrando la impermanencia de la vida con una salpicada de agua aromática y genuinas sonrisas.