
Llevo viviendo en Camboya dos años y me gusta mucho.
Vine porque mi hijo y su familia me invitaron a probar la vida por aquí, y eso fue una gran motivación para mí.
Vivo en la ciudad de Phnom Penh y me gusta mucho observar a la gente, más que los monumentos y otras cosas.
Es una ciudad chica y aunque con mucho tráfico, yo normalmente camino mucho.
El clima es caluroso prácticamente todo el año. En abril y mayo es excesivo, aunque la compensación llega en junio, cuando comienza a llover y refresca.
Los meses entre noviembre y febrero son los mejores para no pasar tanto calor. Yo prefiero el calor al frío, así que me siento muy cómoda aquí.
Tengo una nieta que llena mi vida con su alegría y amor. Además, ella sabe más de tecnología que yo, así que seguramente será mi gran ayuda. Mi hijo, que siempre procura que yo tenga cosas interesantes que hacer, fue quien me instaló todo en mi laptop y recuperó el blog antiguo que comenzamos mi marido y yo en el año 2006. Él era quien hacía y publicaba todo en el blog, también escribía, y nos divertimos mucho. Mi hijo me motiva, junto con su esposa.
Aquí en Camboya la gente es increíblemente amable y siempre está dispuesta a ayudar si algo se te complica en el camino. Ya seas alguien que vive aquí o que solo viene de visita.
Este país, tristemente, ha sido muy maltratado por guerras, y en especial por la invasión de los Jemeres Rojos, con quienes llegó al poder un dictador que cometió un genocidio en este bello país.
Hasta los años ochenta, Camboya recuperó su independencia y soberanía, aunque con la ayuda de Francia para evitar abusos.
Se firmaron acuerdos con Tailandia que no debieron firmarse como se firmaron, porque Francia decidió dónde limitar las fronteras y dejó un gran problema que persiste hasta estos días.
De cuando en cuando hay problemas con ese bello país vecino que nos enamoró la primera vez que llegamos a Asia.
Ahora hay un conflicto en la frontera, y ya no me queda muy claro si es parte del mismo problema histórico o de los conflictos mundiales que estamos viviendo en diferentes partes del planeta.
Al parecer es el nuevo orden mundial del que tanto se ha hablado, y que yo en particular espero que sea para lograr un mejor balance y distribución de la riqueza.
Claro que tomará años para ver más claramente quiénes —espero que sean varias potencias y no una sola— se pongan de acuerdo o simplemente muestren su poderío para desplazar a Estados Unidos.
Esto fue solo un poco de mi pensar, y ya compartiré muchas más cosas sobre mi sentir y mi observación de lo que sucede a mi alrededor.
Compartiré el vivir diario aquí en Phnom Penh.
Sanuk.